jueves, 27 de junio de 2019

Carácter ganador: el gen que se abre camino


Marc Gasol ha hecho historia. Hace unos días, el pequeño de los hermanos Gasol conquistaba con los Toronto Raptors el anillo de campeón de la NBA. Lo que viene a ser el mejor equipo de baloncesto en la mejor competición del mundo. Era inevitable que tanto Pau (por 2 veces, hace ya unos años), como Marc (este año), ganaran el título de la NBA, es algo que estaba escrito en algún lugar del universo baloncestístico y cuyo secreto está en los genes y en su carácter ganador, ese que de forma inconsciente acaba por generar las oportunidades propicias donde sacar la mejor versión de uno mismo.

Podemos llamarlo intuición, autoconocimiento, suerte o destino. Pero saber elegir proyectos en la vida, y más aun en la corta trayectoria profesional de un deportista, resulta clave para el devenir de una carrera al más alto nivel. El camino que Pau Gasol abrió en Memphis Grizzlies lo continuó Marc años después en el mismo equipo. Cambio que hizo crecer a Pau en los Lakers hasta alcanzar dos anillos de campeón. Ahora Marc le sigue de nuevo en ese crecimiento y alcanza la gloria del baloncesto americano, apenas cuatro meses después de llegar a los Toronto Raptors.

Es ese gen ganador, ese carácter de superación el que ha hecho que por primera vez en la historia dos hermanos españoles hayan ganado por separado un anillo NBA.  Ese gen que se alimenta de trabajo y que se abre camino buscando siempre un techo más alto que uno mismo. La decisión de Marc de optar a un proyecto tan ambicioso como el de Toronto a mitad de temporada responde no sólo a su talento dentro de la pista sino a su capacidad de elección, de toma inteligente de decisiones y a su facilidad para construir relaciones fructíferas fundamentales dentro de un equipo. Igual que hace en la cancha. Marc tomó una decisión difícil en pos de crecer y explorar su potencial más allá de su zona de confort, de lo que él mismo conocía. Dejó una franquicia en la que ha hecho historia y donde tenía un hueco asegurado, cómodo y vistoso, para pelear con los más grandes y seguir el camino de la gloria que años atrás le fue abriendo Pau.

Los Raptors tuvieron una gran visión, el sueño y la determinación de dar un salto de calidad y crecer como franquicia para optar a todo en la conferencia este. Incluso a ser campeones. Con esa mentalidad han ido atrayendo talento. Sumando a su carro un crisol extraordinario de jugadores que comparten ese gen ganador que les ha permitido alzarse con el primer título de la historia de la franquicia: Leonard (el indiscutible MVP), Siakam, Lowry, Van Vleet y Green tienen mucho que ver en ello, pero la guinda del equipo la pone la terna de los “Spanish Raptors”: Marc Gasol, Serge Ibaka (que ya estuvo a punto de conseguir su primer anillo hace años con los Thunders) y como segundo entrenador del equipo, Sergio Scariolo (que compatibiliza su cargo con el de seleccionador español). Gigantes del baloncesto que apostaron por un proyecto donde vieron opciones de superarse. Profesionales extraordinarios cuyo gen ganador les ha ido arrastrando a este destino de crear historia juntos y de codearse con los más grandes en este deporte.

No olvidemos tampoco la gran temporada del resto de españoles “ÑBA”: Mirotic, que tras cambiar de equipo durante la temporada se ha quedado a un paso de jugar la final con los Bucks; al igual que Pau, que en un año difícil de lesiones, eligió asimismo un gran proyecto. Ni tampoco del fantástico año de Ricky Rubio en Utah, el crecimiento en números de los hermanos Hernangómez, o de la madurez templada de José Manuel Calderón.

Será la marca España, será nuestra preparación deportiva, nuestra mentalidad o nuestro trabajo por desarrollar talento. Pero lo que está claro es que nuestro baloncesto se abre paso en la élite y sabe dar sus pasos para elegir buenas opciones y desarrollar su valor. Ese gen ganador que llevan dentro estos jugadores, en especial los Gasol, que están marcando un antes y un después en la historia española de este deporte, acaba siempre abriéndose paso, convergiendo de manera inevitable en proyectos exitosos y de victoria, detrás de los cuales siempre hay mucha humildad y mucho trabajo. Estaba escrito que un español ganaría el anillo NBA, y ahora ya son tres (Pau, Marc e Ibaka), con tres títulos en dos equipos diferentes. Cuatro contando también a Amaya Valdemoro, que consiguió 3 anillos consecutivos de WNBA años atrás abriendo este camino. Puro carácter ganador.

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